sábado, 29 de agosto de 2015

Recital en Aleatorio


El jueves 3 de septiembre
21 horas
(Metros Bilbao y San Bernardo)

Fui a Eslovenia y me obsesioné con los poetas de los Balcanes.



Podría afirmar sin equivocarme que Claus y Lucas de Agota Kristof es el mejor libro que he leído este año. La imagino, como describe en su Analfabeta, aprendiendo el francés y aprendiendo a volver a escribir desde el húngaro a este idioma, tras trabajar en su fábrica de relojes. Ahora he encontrado un libro suyo de relatos, No me importa y una novelita breve, Ayer. Kristof escribe en carne viva. No tengo otra manera de describirlo. Desnuda al lector ante lo inhumano, ante el miedo, ante el leve (pequeño, pequeñísimo) resquicio de que algo humano puede salvarnos. Luego es demasiado tarde. Luego siempre es tarde. Kristof es valiente por escribir así.

Escribir y viajar siempre son verbos que van juntos, y no concibo uno sin el otro. Viajando se lee distinto, o se lee mejor. También me gusta leer antes de un viaje, antes de conocer la extrañeza de esas costumbres nuevas; leer desde la limpieza de la ignorancia.

Leí Claus y Lucas en Eslovenia, entre ruinas de tiempos pasados, y fue la mejor lectura que podía haber elegido, a falta de conocer aún a ningún autor esloveno. En la librería más grande de Ljubljana tenían pocas ediciones bilingües o traducciones al inglés, pero después descubrí que Ugly Duckling Presse tiene una colección llamada East European Poets y ahora me gustaría hacerme con ella poco a poco. Por suerte, tienen una plaquette descatalogada subida a Internet que puede leerse aquí. Investigando un poco he encontrado otros enlaces con poesía eslovena traducida al inglés. Cuando tenga un poco de tiempo, iré seleccionando los que más me gusten y traduciéndolos al castellano.

  • Selección Poetas Eslovenos contemporáneos en The Drunken Boat.
  • En la página del Centro de Literatura Eslovena tienen algunos librillos en PDF de poesía, relato y dramaturgia contemporáneos con buenas traducciones.
  • En Círculo de Poesía hay algunas traducciones al castellano de poesía eslovena contemporánea y de dos autores eslovenos y croatas.
  • El roce de la mariposa es una preciosa antología de poesía croata contemporánea online (gracias a Miriam Tessore por el descubrimiento).
  • En España podemos encontrar publicados libros de Tomaž Šalamun (Balada para Metka Krašovec, Vaso Roto), Brane Mozetic (Banalidades, Visor; Poemas por los sueños muertos, Diputación de Málaga) y Marko Pogačar (La región negra, Valparaíso).
  • También podemos encontrar a Katja Perat, una de las poetas eslovenas jóvenes que más se está moviendo, traducida al castellano en Tenían veinte años y estaban locos y en inglés en Read Central y en la Slovenian Book Agency
Espero que los disfrutéis. Cualquier recomendación es bienvenida :)

lunes, 3 de agosto de 2015

"Para que lo perdido se conserve como algo perdido*".

(*Cees Nooteboom)
Me asomé al lago y vi tu reflejo, borrado por los peces. Cuánto limo y cuántos peces; al menos ya estamos cerca; al menos ya la orilla. ¿Y si quisiera saltar? ¿Y si quisiera de pronto volver?

Y luego las islas desaparecieron en el lago, y luego fui isla, y quería ser lago.

Pudo ser que me encontrases allí.

lunes, 20 de julio de 2015

La isla en el lago.


La caricia inútil —
nada más bello que
llegar al borde, a casa
detenerme y contemplar

tu lugar después de muerto.

viernes, 17 de julio de 2015

El arrebato a Lol V. Stein, o de cómo Lol pasó a ser la otra. Un diálogo a tres.

“Escena del casino en El arrebato de Lol Stein de Marguerite Duras” (2014) de Caitlin Keogh
El hombre de T. Beach sólo tiene una función que cumplir
(Marguerite Duras, El arrebato de Lol V. Stein)
Es verano. Me enseñas a usar la penicilina.
En un baile de S. Thala dices sólo se puede ser bueno una vez, al igual que en el poema. Sólo se puede ser una vez.
Yo no digo nada. No digo.
Lol V. Stein tiene diecisiete años y un vestido de raso verde. Lol V. Stein tiene diecisiete años y aún nadie la llama Lol V. Stein, sino Lola. Lola Valérie.
Lol V. Stein tiene diecisiete años el resto de su vida y en cada movimiento sus articulaciones repiten los pasos de baile aprendidos.
[Tatiana se horroriza al contemplarla. Tatiana es brusca; nunca repite la suavidad.]
Es el baile en el que Lol dejó de ser Lola y empezó a ser la otra.
En cada movimiento, se vacía y se llena.
[Jacques Hold se embelesa y parpadea, intentando seguir la danza. Jacques Hold ha encontrado acompañante.]
Cuando Jacques le aprieta el brazo, Lol sale a la luz. Cuando suelta, ella vuelve.
La otra no es ya sólo un pasatiempo, sino una entrega en blanco para el amante, y un negativo en el que ella busca sus propios rasgos. Lol sólo puede verse en contraposición a lo que ella no-es, a lo que no-tiene.
[Tatiana es. Tatiana tiene. Y por eso, en ese caso, aunque Jacques también ame a Tatiana, también Lol sigue siendo la otra. Al igual que Jacques es Uno y es Otro cuando está con ella o con la otra. Jacques habla de “Jacques” o dice “yo” según quién es en ese momento. Pero decir Yo es decir Otro de inmediato.]
Dicen de Lol que le gustar despistar a los demás. Que toda su vida ha querido llegar a ser la otra. La otra sólo es una forma de ser.
La otra lo absorbe todo. Como un agujero negro. Como una mancha en la pared. No piensa en volver, sino en quedarse.
Ellos dicen no consigue curarse.
Lol clava su mirada en el vaivén las olas de T. Beach, cada vez más lejos. A pesar de que repita los mismos pasos de baile, nunca puede quedarse.
(Publicado originalmente en The Other Woman, una selección de María Mercromina).

sábado, 11 de julio de 2015

Ser o no ser (madre) según la poesía de María Ramos.

detrás de cada belleza

existe
una zona muerta
(María Ramos)

El miedo a ser madre. A no serlo. El miedo que nos inculcan desde pequeñas, como si nuestra condición pudiera convertirse en una desgracia inmediata. Como si ya lo fuera de manera inherente, y tuviera que estar controlada por los demás. Aprendemos entonces -en apariencia- a comportarnos. A regirnos por lo que dicen que tienes que ser, y a no poder contar con su apoyo cuando no lo eres. Ser madre y ser un monstruo de dos cabezas y cuatro brazos. Ser madre y ser niña. Ser madre y ser hija a la vez. De esto trata Siamesa, de María Ramos (El Gaviero, 2015). Un grito necesario que no tiene miedo de decir lo que piensa. De defenderse a ella y a su cachorro. De constatar hasta los límites de qué trata la maternidad, y también la no-maternidad, sin retratos azucarados ni eufemismos. El mundo que me ofrecen / es demasiado pequeño. El miedo de no saber ser. La tristeza también es fértil. Y esta fertilidad es la misma que predica la sociedad. La misma que el patriarcado defiende, pero de la que se desprende cuando no se siguen sus normas. María Ramos decide entonces deshacerse del miedo, de la culpa, de lo que habla es de desnacer, de hacerse dueña de sí misma. Y aceptar el amor, pero también la pérdida, pero también la belleza. Porque ya nunca podrás distinguir

dónde empieza el monstruo
dónde la caricia.

miércoles, 24 de junio de 2015

Así se monta un aquelarre.


I Aquelarre feminista de la Tribu. La Central de Callao, junio'15.

Encended los fuegos. Deshaced las cadenas. Destronar el miedo. Arrebatad el magma. Devolved lo que fue a quien lo tuvo.

sábado, 13 de junio de 2015

Cada país tiene un color: qué es Souvenir.


Souvenir es un fanzine-postal creado por la ilustradora Carmen José y por mí. Está impreso con risografía, lo que quiere decir que cada ejemplar es único. Los primeros ejemplares podrán adquirirse en las siguientes ferias de autoedición:
-Tenderete (Valencia): del 12 al 14 de junio.
-Elcafest (Londres): del 20 al 22 de junio

¡Más noticias pronto!

Unos muertos muy vivos.


Esta tarde estaré leyendo en la presentación de la antología Obituario, editada por la Fundación Málaga y coordinada por Gabriel Noguera y Sonia Marpez. También leerán Adriana Bañares y Almudena Vega. En Arrebato Libros (C/Palma 21, metro Tribunal) a las 19:45. Os esperamos.

viernes, 12 de junio de 2015

Una noche en Salamanca.



Hice cuanto pude por arruinarme. 
(...)
Pero no. En verdad partía para salvar la vida.

(Julieta Valero)

Tren. Hace calor en Madrid. María me pregunta por el paisaje y digo: es de donde vengo. Empieza a llover y hace frío. Esto es Castilla. Esta es la ladera escarpada de la montaña. Se me hace raro parar en Ávila y no bajarme. Este ha sido el Media Distancia de muchos años. De quedarse dormida con el ronroneo del tren y despertarse agitada. De no reconocer el principio de la estación. Una hora después, la tormenta nos acompaña a Salamanca. Salamanca es como ese pariente lejano que ves cada mucho tiempo, pero cuyas palabras en la última cena que compartisteis aún recuerdas. Decidí no estudiar en Salamanca cuando quería la ciudad y el vértigo. Cuando quería todo lo desconocido. Pero llego a Salamanca y João nos recoge y nos abraza. Es como venir a una ciudad nueva donde ya te conocen y te esperan. También me recuerda un poco a Edimburgo, hasta en el clima. No he traído chaqueta, así que tengo que ir a comprarme una. En el patio de la Biblioteca de la Casa de las Conchas, donde íbamos a leer, sigue diluviando. Nos dicen que no nos preocupemos. Cenamos. Todo es cariño y atención. Al final decidimos hacerlo en los soportales del patio. Se proyecta Chungking Express. La luz es tenue. Hace calor aunque afuera haga frío. Nos arropan las conchas. Nos arropan. Nos acompañan por las ciudades que desfilan por el tren, lento, lejos: Madrid, Lisboa, Ávila, Córdoba, Utrecht, Edimburgo, Toledo, Santiago, Durness... Todas son ciudades esqueleto. Todas nos habitan de un modo u otro al final de las costillas. Gracias por todo, Salamanca. Mil gracias por tu calor en una noche de tormenta. Estoy deseando volver.